Luis García, la baraja que se ordena al mezclarla

Ilustración de una pica geométrica sobre ejes de coordenadas con el título La Arquitectura de lo Imposible, sobre la cartomagia de Luis García Soutullo

Madrid, 1979. En la Circular de la Escuela Mágica de Madrid aparece un juego con un nombre solemne: Rito de Iniciación. Se abre una baraja nueva, se mezcla delante del público y, contra toda lógica, la baraja termina ordenada. Su autor era un ingeniero de caminos y catedrático de matemáticas que firmaba como Luis García. Muchos magos consideran aquel juego una de las joyas de la cartomagia, y de las conversaciones que provocó nació la baraja mnemónica de Juan Tamariz.

Portada gráfica «La Arquitectura de lo Imposible», dedicada a la obra cartomágica de Luis García
La arquitectura de lo imposible: la cartomagia de Luis García

«Alejandro», de Chamberí a la Escuela Mágica

Luis «Alejandro» García Soutullo nació en Madrid, en el barrio de Chamberí, el 21 de diciembre de 1949, en una familia de origen gallego. Estudió Ingeniería de Caminos y llegó a ser catedrático de matemáticas, una formación que se nota en toda su obra: pocos magos han pensado la baraja con tanto rigor estructural.

Contaba que se aficionó a la magia viendo actuar a Channing Pollock en el cine. Llegó con inquietudes cercanas al mentalismo, pero el deslumbramiento ante las secuencias de Arturo de Ascanio lo llevó a las cartas. En una entrevista de 1984 nombraba a sus maestros en cartomagia: Ascanio, Juan Tamariz y Juan Antón. Formó parte de la Escuela Mágica de Madrid casi desde su fundación en 1971.

La dada en tercera y el premio de Lyon

Su gran compañero fue Gabriel Moreno. Un día Luis comentó que, si se combinaban las dos técnicas básicas de la dada en segunda, debería salir una dada en tercera. Tamariz le respondió que eso no era posible. Al día siguiente, Gabriel llegó haciéndola. Con aquel trabajo, Luis y Gabriel ganaron el Primer Premio de Cartomagia en el congreso de Lyon de 1976. Se inscribieron apenas dos horas antes del concurso y, según recordaba Luis, los especialistas que los vieron no entendieron cómo habían cambiado los paquetes. Esa noche Gabriel acabó rodeado de magos, explicándoselo todo.

Un laboratorio en la Circular

Antes del Rito hubo años de trabajo constante en la Circular de la Escuela Mágica de Madrid. Ya en 1975 Luis publicaba estudios sobre cómo adaptar los contajes y las extensiones cuando se actúa sentado a la mesa, con ejercicios como Ases Mentirosos, y proponía una nomenclatura propia para escribir los juegos. Entre 1976 y 1977 la revista dedicó una larga serie al estudio de la dada en segunda, que llegó hasta las dadas de orden superior: la tercera, la cuarta y más allá.

1979 fue su gran año. En enero publicó la Teoría de la Normalidad Condicionada; después llegaron estudios sobre secuencias de dadas, la propuesta de Coincidencia Total como tema de efecto para las jornadas de El Escorial de ese verano, el artículo La Decisión de Hacer Magia y, en diciembre, el Rito de Iniciación (Circular, vol. 5, n.º 60). En los números siguientes siguió escribiendo: homenajes a Juan Antón y a Frakson, Tres Intentos de Formulación y Tres Ideas de Presentación.

El Rito de Iniciación

El efecto se resume en una frase: mezclar la baraja la ordena. Luis lo publicó en 1979, con la colaboración de Víctor Espino, y lo bautizó así en honor al pequeño ritual de abrir una baraja nueva y encontrarla perfectamente ordenada.

Representación gráfica del espacio cósmico de las ordenaciones posibles de una baraja
El espacio cósmico de las ordenaciones

Su planteamiento era poco habitual. En lugar de disimular las mezclas, se presentaban abiertamente como mezclas perfectas, acompañadas de una charla poética, y aun así el final resultaba un milagro. Para Luis lo esencial no era la reordenación, sino la «ceremonia de apertura»: el momento en que la baraja se desnuda ante el espectador. Años después escribió un nuevo guión inspirado en el descenso de la diosa Ishtar a los infiernos, que atraviesa siete puertas y deja una prenda en cada una.

Miguel Gómez lo incluyó en su espectáculo Antología de la Cartomagia Española, donde Luis fue el primer mago homenajeado, y Tamariz explica una versión en su libro sobre la Mnemónica. Aquí no explicamos métodos: las fuentes del final son el mejor punto de partida para estudiarlo.

De una charla nace la Mnemónica

Tamariz cuenta en Sinfonía en Mnemónica Mayor (2000) que el Rito le hizo entender que la mezcla perfecta tenía posibilidades mágicas. En febrero de 1980 empezó a escribir sobre ello en la Circular, a partir de las ideas de Luis, y fue charlando con él sobre el Rito cuando surgió la idea de usar esas mezclas para llegar a una baraja mnemónica. Ralph «Marlo» tuvo una idea parecida por su cuenta en Estados Unidos.

Los dos trabajaron en paralelo, cada uno en su propia ordenación. Luis llegó a la conocida como «5ª faro», que se alcanza desde el orden natural de la baraja. Tamariz terminó la suya algo después: la Mnemónica, hoy una de las barajas memorizadas más usadas del mundo. Su gran virtud, poder montarse desde una baraja recién abierta, es herencia directa del Rito.

Diagrama de tres trayectorias o líneas de azar que confluyen en un mismo punto
Tres trayectorias del azar que acaban encontrándose

El Rito siguió viajando: aparece en La Magia Española del Siglo XX (2003) y, como The Rite of Initiation, en la edición inglesa de Mnemonica (2004). Con Tamariz y Gabriel Moreno firmó además el Half-Escorial, recogido en Sonata (1991).

Línea del tiempo gráfica con los hitos de Luis García: 1971, 1976, 1979, 1991 y 2008-2016
Una trayectoria en cinco hitos
AñoHito
1949Nace en Madrid (Chamberí)
1971Fundación de la Escuela Mágica de Madrid, de la que forma parte casi desde el principio
1975Primeros estudios en la Circular de la Escuela: contajes y extensiones en mesa
1976Primer Premio de Cartomagia en Lyon, con Gabriel Moreno
1979Publica el Rito de Iniciación en la Circular de la Escuela
1980Tamariz empieza a desarrollar la Mnemónica a partir de sus ideas
1991Autoedita la serie de cuadernos «El Escorpión de Oro»
2010Graba con Manu Montes un DVD sobre el culebreo, de difusión gratuita
2011Publica El Arte de las Cartas (distribución Frakson)

Una cartomagia «de segundo orden»

Durante décadas Luis fue construyendo una teoría propia de la magia con cartas, a la que llamó cartomagia de segundo orden. No pretendía ser mejor que la cartomagia de siempre, sino moverse en otro plano: el de la estructura de la baraja y el significado de los juegos. Estas son algunas de sus ideas más útiles para cualquier mago:

Ilustración de un templo sostenido por las doce claves de la cartomagia de segundo orden de Luis García
Las Doce Claves de la cartomagia de segundo orden
  • La técnica inexistente. Un paso más allá de la técnica indetectable de Ascanio: una técnica tan interiorizada que deja de existir, como el arquero zen que acierta sin pensar en apuntar. Para él era el camino que siguió Gabriel Moreno.
  • El efecto metafórico. Cada juego tiene un efecto aparente y puede llevar un segundo efecto que comunica una idea. Su reunión de ases era la reunión de los Cuatro Elementos de Empédocles; la de Ascanio, una familia que vuelve a reunirse.
  • La teoría de acoplamientos. Nada de paquetitos sacados del bolsillo: cada juego está conectado con la baraja completa, de modo que la sesión fluye de un efecto a otro sin cortes. La idea nació cuando Fred Kaps visitó la Escuela y hubo que grabar dos juegos seguidos ante la cámara.
  • Las líneas escénicas. La sesión de magia se compone como una obra: unidades que se encadenan y un hilo argumental, como su línea El Combate de la Luz y las Sombras, guiada por el cuento de la Bella Durmiente.
  • La Baraja Simbólica. Una baraja de diseño propio que extiende el tarot dentro de la estructura de una baraja normal, con 48 símbolos tomados de las grandes mitologías.
Esquema de la anatomía dual del efecto mágico: efecto físico y efecto metafórico
Anatomía dual del efecto: lo que se ve y lo que significa
Ilustración de la baraja concebida como un palacio de la memoria simbólico
La baraja como Palacio de la Memoria
Gráfico de la sesión de magia concebida como una obra total con líneas escénicas
La sesión como obra total

Un forzaje que no fuerza nada

A Luis le molestaba ver los juegos exquisitos de Ascanio estropeados por un forzaje burdo. En su versión de los Ases Culebreantes, El Eterno Retorno, desarrollada con Víctor Espino, encontró otra salida: cada elección posible del espectador tiene su propio guión, de modo que la carta elegida puede ser la «predilecta», la «preferida», la «despreciada» o la «despreciable». No hay nada que forzar, porque cualquier elección sirve. Es lo que él llamaba un forzaje inexistente.

Gráfico conceptual sobre la técnica disuelta en el vacío y el forzaje inexistente
La técnica disuelta en el vacío: el forzaje que no fuerza nada

Su obra publicada

  • Artículos en la Circular de la Escuela Mágica de Madrid (1975-1981). Estudios de contajes en mesa, la serie sobre la dada en segunda, la Teoría de la Normalidad Condicionada, Coincidencia Total y el Rito de Iniciación, entre otros.
  • «El Escorpión de Oro» (1991). Nueve cuadernos autoeditados en Granada y Madrid, entre ellos El laberinto de las falsas dadas, La última baraja, Rito de iniciación, Teoría de las mezclas y Las funciones mnemónicas.
  • Mensajes desde lo profundo de la ausencia. Sus comunicados a la Escuela, con el Rito, Coincidencia Total, Sumisión Absoluta y El Eterno Retorno. Se reeditó revisado y años después lo ofreció en versión digital.
  • La magia de Luis García (DVD, 2010). Grabado con Manu Montes en un ambiente rústico, con el «espíritu de La Peza». Analiza el culebreo de Ascanio a partir de su «matriz estructural». Lo regaló a la comunidad mágica.
  • Concepciones Mágicas (2010). Artículo publicado en El Manuscrito (vol. 3, n.º 13).
  • El Arte de las Cartas (2011). Su gran síntesis, con prólogos de Miguel Ángel Gea y Luis Arza y prefacio de Manu Montes: la línea escénica, la técnica inexistente, las extensiones culebreantes, la trifaro, el Rito y las mnemónicas, la teoría de mezclas y la Baraja Simbólica.

Legado: lo que Luis García enseña al mago de hoy

Ascanio decía que era el mejor que había visto con el culebreo, y Tamariz, que era un adelantado a su tiempo. Su influencia corre bajo buena parte de la cartomagia española, aunque su nombre sea menos conocido que el de sus compañeros. El Rito sigue inspirando a nuevas generaciones: Miguel Muñoz, por ejemplo, partió de él para su Viaje Onomatopéyico.

  1. Mostrar puede ser más fuerte que ocultar. El Rito demuestra que una mezcla presentada abiertamente puede producir más asombro que una disimulada.
  2. Cada juego puede decir algo. Detrás de cada efecto hay una idea; buscarla convierte una sucesión de trucos en una experiencia.
  3. La sesión es una obra completa. Pensar en acoplamientos y líneas escénicas obliga a construir la actuación como un todo, no como una lista de juegos.

Para saber más

  • El Arte de las Cartas, de Luis García (2011). Su obra de referencia.
  • Mnemonica / Sinfonía en Mnemónica Mayor, de Juan Tamariz. Cuenta el origen de la Mnemónica y explica una versión del Rito de Iniciación.
  • Sus artículos en Tertulias Mágicas Granadinas (2008–2016), especialmente las «Doce claves» de la cartomagia de segundo orden y las dos entregas del «Homenaje a Ascanio».

¿Has hecho alguna vez el Rito de Iniciación o una de sus versiones? Cuéntanoslo en los comentarios o en Instagram, en @artmagicacademia.

Fuentes

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