Revelación, el libro que Dai Vernon siempre quiso escribir

Portada de La Biblioteca del Mago: Revelación, Dai Vernon, edición de 2020

«Este es el libro que siempre quise escribir». Con esa frase empieza Dai Vernon Revelación, sus comentarios a El experto en la mesa de juego de S. W. Erdnase. Lo que no podía imaginar es que el libro tardaría casi medio siglo en publicarse tal como lo soñó. Como escribe la editora española, Laura Avilés, es una obra compuesta en tres momentos distintos a lo largo de los últimos cien años.

Dai Vernon pensativo, con la mano en la sien y una baraja sobre la mesa
Dai Vernon, el Profesor. Fotografía reproducida de Revelación (Páginas, 2020).

Un niño en la calle Bank

Todo empieza en 1905, en Ottawa. Vernon tenía once años cuando se topó por accidente con el libro de Erdnase en una librería de la calle Bank. De hecho, lo confundió con otro, Combined Treatise on Advantage Card Playing and Draw Poker, que su padre, empleado de la oficina de la propiedad intelectual del Gobierno de Canadá, había mencionado haber registrado.

Volvería a él una y otra vez durante toda su vida, hasta su muerte en 1992, con un ejemplar junto a la cama. El libro de Vernon lo resume en una frase: las cartas fueron su pasión; El experto en la mesa de juego, su obsesión.

A través de Vernon, Erdnase llegó a toda una generación: Horowitz, Spencer, Daley, Zarrow, Diaconis, Jennings, Cervon, Carney y tantos otros. Pero Vernon fue mejor maestro en la conversación que en la letra impresa. Sus libros se pueden contar con los dedos.

1945: un curso sin alumnos

En enero de 1945 anunció un curso sobre el Erdnase: diez lecciones semanales para interpretar el libro y aplicarlo a la cartomagia. El curso completo costaba cien dólares, diez por sesión. Tuvo que cancelarse: se inscribió un solo alumno.

Dai Vernon actuando con cartas rodeado de soldados de la Marina Mercante en 1944
Vernon actuando para la Marina Mercante, octubre de 1944. Fotografía reproducida de Revelación (Páginas, 2020).

El libro que siempre quiso escribir

La idea de Revelación venía de lejos: según la editora, Vernon la concibió en los años treinta. Pero fue entre 1959 y 1961 cuando escribió el texto, un mecanoscrito de unas cincuenta páginas con sus comentarios, sección a sección, al libro de Erdnase.

Foto de grupo de magos hacia 1958 con Dai Vernon, Tarbell, Tenkai y Marlo
Tarbell, Okinu, Vernon, Tenkai, Marlo y otros magos, hacia 1958. Fotografía reproducida de Revelación (Páginas, 2020).

Chicago, 1961

El 15 de mayo de 1961 Vernon se llevó el texto a Chicago para reunirse con Jay Marshall, que quería publicarlo. Pero Marshall acababa de cerrar una larga gira por Australia y le aconsejó aplazarlo. Revelación tendría que esperar.

Mientras tanto, el comerciante de magia Louis Tannen ofreció a Vernon un contrato para enseñar en su escuela de Nueva York. Los folletos anunciaban clases de veinte alumnos como máximo y siete cursos distintos, de magia de cerca, de salón, mentalismo y técnicas de juego, todos impartidos por Vernon.

Folleto de la Lou Tannen School of Magic anunciando clases exclusivas de Dai Vernon
Folleto de la Tannen School of Magic, hacia 1961. Reproducido de Revelación (Páginas, 2020).

En la reimpresión que Marshall hizo de dos cuadernos de Vernon y Faucett Ross de 1932, se anunció por fin que ambos habían terminado Revelación, «un tratado de cartas que complementa al Erdnase». Debía salir el 1 de septiembre de 1962 y se pedía por correo al propio Vernon. Llegaron cartas de muy lejos, una de ellas de Shigeo Takagi, desde Japón.

Faltaban las ilustraciones. El hijo de Vernon, Derek, mejor fotógrafo que dibujante, hizo una serie de fotografías de las manos de su padre y se las envió a Marshall. Y Marshall las perdió. En 1965 se tomó una segunda serie. También se perdió.

Jay Marshall y Dai Vernon sonrientes sosteniendo libros, hacia 1962
Jay Marshall y Dai Vernon, hacia 1962. Fotografía reproducida de Revelación (Páginas, 2020).

Boston, 1974: un ultimátum

Para entonces Vernon vivía en Los Ángeles y era el alma del Magic Castle. Pero el libro seguía en un cajón. En el congreso de la S.A.M. de 1974 en Boston, Vernon, con Persi Diaconis y Herb Zarrow, le planteó a Marshall un ultimátum: o publicaba el libro en un año, o les entregaba el material. Marshall cumplió y envió el texto a Diaconis. Sin fotografías.

1984: Revelations

Diez años después, Mike Caveney lo publicó en su editorial, Magical Publications, como Revelations, con una introducción de Diaconis. A falta de fotos, Greg Manwaring ilustró los comentarios con dibujos al estilo de Marshall D. Smith, el dibujante original de Erdnase.

Aquel libro cambió la forma de leer a Erdnase de muchos magos. Entre ellos, Juan Tamariz, que lo cuenta en su prólogo a la edición española de Erdnase: durante años había dejado de lado el libro, que le parecía antiguo y esquemático para lo que él buscaba. Cuando Vernon publicó sus Revelaciones y volvió a leerlo, la verdad se impuso: «tardó doce años… pero se impuso».

La pista de Kennedy. Entre los documentos que acompañan la edición moderna está esta nota manuscrita de Vernon, de hacia 1932, con las señas de Allen Kennedy en Pleasant Hill, Missouri. Es un recuerdo de su famosa búsqueda de un tahúr legendario por el Medio Oeste, que Karl Johnson contó en The Magician and the Cardsharp.

Nota manuscrita de Vernon con las señas de Allen Kennedy, Pleasant Hill, Missouri
Nota manuscrita de Vernon, hacia 1932. Reproducida de Revelación (Páginas, 2020).

2005–2008: aparecen las fotos

La historia tuvo un final feliz. En 2005, mientras preparaba su gran biografía de Vernon, David Ben consiguió acceder al mecanoscrito original y a las dos series de fotografías de las manos del Profesor, que llevaban décadas extraviadas.

Así nació Revelation (Mike Caveney’s Magic Words, 2008). No es una reimpresión: es un libro nuevo y de gran formato, con el facsímil del original de Vernon, el texto completo de Erdnase con sus comentarios en el lugar que les corresponde y más de 160 fotografías recuperadas. Lo diseñó Michael Albright, que había descubierto la magia a los once años viendo actuar a Vernon en el Magic Castle. El Profesor le recomendó leer Our Magic, después a Hoffmann, después a Sachs… y después a Erdnase. Para el libro, el diseñador Andrew Leman creó incluso una tipografía basada en la caligrafía de Vernon, llamada DaiVernon.

2020: Revelación, en castellano

En 2020, Páginas Libros de Magia lo publicó en español: 424 páginas en cartoné de 30 × 24 cm, traducidas por Luis Alberto Iglesias. El texto de Erdnase es la traducción que Mónica Tamariz hizo en los años ochenta, y el volumen incluye el prólogo de Juan Tamariz a aquella primera edición española, la introducción de Diaconis para Revelations y las de Vernon y David Ben.

Portada de Revelación de Dai Vernon, edición de Páginas Libros de Magia
Revelación, Páginas Libros de Magia, 2020.

Medio siglo de espera

Un curso sin alumnos, dos series de fotos perdidas, un ultimátum y un libro sin imágenes. Vernon no llegó a ver Revelación tal como la había imaginado. Pero hoy cualquier aficionado puede leer a Erdnase con el Profesor al lado, página a página. Si tienes el libro en tu biblioteca, ya sabes cuánto costó que llegara hasta ahí.


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Fuentes

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